
24 de Dey de 1404.
Han transcurrido dieciocho días desde el inicio de la nueva ola de protestas antigubernamentales en Irán. Según las estadísticas e información de la Organización de Derechos Humanos de Irán, desde el comienzo de las protestas hasta ahora, al menos 3.428 manifestantes han sido asesinados y miles han resultado heridos.
La Organización de Derechos Humanos de Irán ha sabido, a través de fuentes en el Ministerio de Salud y Tratamiento de la República Islámica, que tan solo en el período comprendido entre el 18 y el 22 de Dey se ha registrado la muerte de al menos 3.379 manifestantes.
Cabe señalar que la cifra de 3.428 personas ciertamente no incluye a todos los manifestantes asesinados durante las protestas hasta el día de hoy, y el número real podría ser considerablemente mayor.
Nuevos informes y testimonios sobre los muertos en distintas ciudades y provincias de Irán, que continúan llegando a la Organización de Derechos Humanos de Irán, revelan con mayor claridad la magnitud de la masacre de manifestantes. Según un testigo presencial, durante las protestas en Rasht, un grupo de jóvenes manifestantes que habían quedado atrapados en la zona del bazar, entre incendios y bajo el cerco de las fuerzas represivas, levantaron las manos con la intención de rendirse; sin embargo, pese a ello, fueron acribillados a balazos y asesinados. También han llegado a la Organización de Derechos Humanos numerosos testimonios sobre la “ejecución con tiro de gracia a los heridos”, que indican que este acto ha sido observado tanto en las calles como en centros médicos.
Según la información de la Organización de Derechos Humanos de Irán, más de 10.000 personas también han sido detenidas en el transcurso de las protestas.
Gholam-Hossein Mohseni Ejei, jefe del Poder Judicial de la República Islámica, hoy miércoles 24 de Dey, durante una visita al lugar de detención de un grupo de manifestantes arrestados, al enfatizar la celebración rápida y pública de los juicios de los detenidos, afirmó que la demora en este proceso “reduce su eficacia”. Esto ocurre mientras que con anterioridad el fiscal general de la República Islámica había declarado que el cargo contra todos los manifestantes es “moharebeh” (enemistad contra Dios), lo que, según las leyes de la República Islámica, puede conducir a la emisión de sentencias de muerte.
La Organización de Derechos Humanos de Irán advierte sobre la posibilidad de ejecuciones masivas de los manifestantes detenidos tras la realización de juicios simulados y vuelve a pedir a la comunidad internacional que actúe en apoyo del pueblo de Irán y para prevenir un crimen de esta magnitud.
Mahmoud Amiry-Moghaddam, director de la Organización de Derechos Humanos de Irán, declaró al respecto:
«Tras la masacre generalizada de manifestantes en los últimos días, el Poder Judicial de la República Islámica amenaza a los manifestantes con ejecuciones masivas. La comunidad internacional debe tomarse estas amenazas muy en serio, ya que los responsables de la República Islámica también cometieron crímenes similares en la década de 1980 para preservar el régimen. Si la comunidad internacional no actúa a tiempo, miles de personas más estarán en peligro de ejecución».


