
La música japonesa fue un tapiz tejido con hilos indígenas, influencias continentales de China, India, Corea y una fuerte integración de lo occidental, creando un panorama sonoro único y diverso. Al igual que la música de la mayor parte de las culturas del asiático suele tener una parte vocal acompañada de una instrumental.
Los orígenes son milenarios y se nutren de tradiciones asiáticas y folclore nativo, con influencias clave de China y Corea, dando lugar a formas antiguas como el Gagaku, música cortesana, y el Kagura, danza sintoísta, evolucionando luego con el budismo o Shōmyō
Antes del siglo VIII, tenía Raíces Antiguas y Religiosas, el folclore era una música ritual ligada a la naturaleza y a las creencias animistas. Las danzas y músicas sintoístas se hacían en honor a los dioses y eran básicos para los rituales
Hacia los siglos V-VII, llegaron melodías y estructuras de China y Corea, fundamentales para el Gagaku.
Ya en la Edad Media , la Corte y la Tradición tocaban el Gagaku o Música cortesana, la más antigua de Japón, con elementos chinos Togaku, y coreanos como el Komagaku. El Shōmyō o canto budista derivado de cantos védicos de la India, popularizado en templos. La música de narración surgió para narrar relatos épicos, como el Cuento de Heike, difundida por monjes ciegos.
Por último, la Restauración Meiji, en adelante tuvo lugar una época de Influencia Occidental y Modernidad
Las características que podemos encontrar en esta música tradicional son:
No hay una armonía de acordes, las partes melódicas pueden comenzar en diferentes momentos, juntándose sólo en las cadencias. La composición se hace sobre la marcha, no hay como en la música occidental una estructura de frases y repeticiones, la música japonesa es una constante sucesión de ideas nuevas.

Suele estar estructurada en tres partes: jo o “introducción”, parte con mayor libertad rítmica, ha “ruptura”, con un pulso más estructurado y el kyu “rápido”, parte mucho más veloz.
Hace 1000 años, la influencia de China en la cultura japonesa era tan importante como la que hoy está teniendo el mundo occidental sobre el asiático.
La corte japonesa tomó del continente gran parte de su música y ceremonial, tradiciones que permanecieron más tiempo intactas que en el continente debido a la situación geográfica de cierto aislamiento de las islas japonesas. Esta música cortesana recibe el nombre de gagaku y se divide en dos categorías:
- El Komagakude Corea y Manchuria, que llegó a Japón en el siglo V.
- El Tógakude China e India, que llegó a Japón en el siglo VII.
Cada composición de gagaku es una melodía interpretada por muchos instrumentos que tocan con una textura de heterofonía. Toda la orquesta se concentra en la melodía, que debe ser memorizada, no leída de partitura, con la idea de crear una composición que fluya. Sigue la estructura mencionada en tres partes y normalmente en ella se tratan de describir escenas, historias o personajes, y no hay improvisación.
En la actualidad, el gagaku suele interpretarse como música de danza, bugaku, o como música instrumental, kangen.
En cuanto a la música instrumental, gran parte de los instrumentos tradicionales japoneses se han desarrollado a partir de los instrumentos chinos. Entre ellos destacamos: biwa, koto, shamisen, sho, shakuhachi, taiko y kakko.
Entre los años 1200 y 1500, Japón tuvo que hacer frente a cambios turbulentos y las cortes estuvieron fuertemente dominadas por regímenes militares, tiempo de las guerras samurai.
La música de teatro se hizo muy popular y la biwa era utilizada por cantantes ambulantes para acompañar largos relatos históricos. Las dramatizaciones en los santuarios budistas y shinto, combinadas con historias tradicionales, dieron origen al teatro no.
Este género incluye recitados, canto y danza. En él hay actores y un coro que canta al unísono sobre el acompañamiento de tambores y flauta. Tenía, reglas muy estrictas en cuanto a la melodía y la rítmica y ha influido en el teatro musical de otras culturas.
A partir del 1500, otro género que gozó del favor del público fue el teatro de marionetas o bunraku. Cada marioneta en este género necesita 3 manipuladores y había cantantes de gran talento que acompañaban al shamisen.
Marioneta de teatro bunraku.
El teatro kabuki también se desarrolló durante este período y su música incluye el shamisen del bunraku, la flauta y los tambores de teatro no y muchos otros instrumentos de la música tradicional. Los temas de este teatro kabuki, suelen referirse a conflictos entre los gobernantes y sus súbditos; la actuación es muy ceremonial, caracterizada por largos monólogos mitad hablados, mitad cantados y la música se desarrolla a lo largo de toda la representación en la que el canto se alterna con la danza.

Actor de kabuki
La riqueza de la música tradicional japonesa tiene sus raíces en China, aunque con el tiempo fue desarrollando sus propios sonidos y costumbres distintivas.
La historia y evolución están relacionadas con el teatro. La música tradicional japonesa generalmente incluye la música clásica de la corte imperial, y un tipo de canto budista, introducida en el siglo X desde China como música para la corte, el gagaku es la tradición musical más antigua de Japón.
Por otra parte, shōmyō tiene su origen en la versión china de los cánticos védicos de la India, los cuales son la expresión verbal de los himnos de las antiguas escrituras del hinduismo.
A medida que la música se volvió más accesible fuera de los templos y el palacio imperial, se fue arraigando más en el colectivo de la sociedad japonesa. Y los instrumentos musicales tradicionales también comenzaron a evolucionar junto con la música.
Instrumentos musicales tradicionales japoneses
Koto. El koto se considera el instrumento nacional de Japón y se cree que llegó a Japón desde China en el siglo VIII.
Es un instrumento de cuerda bastante grande, hecho en madera, y que se toca con púas atadas a los dedos. Tradicionalmente, las cuerdas estaban hechas de seda (actualmente es común que sean de plástico) y usualmente se tocaba estando sentado en el suelo.
Se pueden encontrar instrumentos similares a este en China, Mongolia, Vietnam y Corea.
Shamisen. Este instrumento de tres cuerdas proviene de su hermano chino, el sanxian. Parecido a la guitarra -con un cuello largo y delgado-, también se toca de manera similar a una guitarra. Tiene tres cuerdas y se toca con un plectro, una gran pua plana.
Shakuhachi. Esta flauta, tradicionalmente hecha en bambú, consta con 5 agujeros y deriva de un instrumento chino que llegó a Japón durante el siglo VII.
La secta budista Fuke la toca con fines musicales, pero también como parte de sus prácticas para la meditación.
Taiko. Aunque no se considera un instrumento clásico de Japón, está muy asociado con la música tradicional japonesa. La palabra taiko significa tambor, y antes de ser adoptado como instrumento religioso, era un instrumento utilizado en el campo de batalla. También es utilizado en la música gagaku.
Existen tres tipos principales de teatro clásico en Japón:
Noh. Es el arte escénico más antiguo de Japón y uno de los más antiguos del mundo que todavía es perpetuado en la actualidad. Se caracteriza por poca o ninguna pieza escénica, movimientos lentos, música simple, pero un vestuario muy elaborado. Los actores usan máscaras para representar a sus personajes.
Los cuatro instrumentos musicales encontrados el teatro Noh son: taiko, el tambor de hombro, el tambor de cadera y la flauta transversal. En conjunto, esta combinación de instrumentos se llama hayashi.
Kabuki. El teatro kabuki es, la imagen que tiene la gente en general al pensar en el teatro japonés. Trajes intrincados, música en vivo y movimientos atrevidos son los elementos que caracterizan esta forma teatral. En lugar de utilizar máscaras, los actores se pintan la cara para representar a los diferentes personajes. Generalmente se utiliza tanto el conjunto hayashi como el shamisen.
Bunraku. Junto con el teatro Noh y Kabuki, el teatro Bunraku es considerado uno de los principales teatros clásicos de Japón y Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. Esta forma teatral cuenta con títeres y un narrador, el cual acompaña la historia con la música de un shamisen y, a veces, también con un taiko
La música Tradicional (Hōgaku), no usa acordes occidentales, se enfoca en la melodía, y a menudo sigue una estructura de tres partes: jo (introducción), ha (ruptura) y kyū (rápido). Los Instrumentos son:
- Koto:Cítara de 13 cuerdas, símbolo nacional.
- Shamisen:Laúd de tres cuerdas, usado en teatro y música popular.
- Shakuhachi:Flauta de bambú.
- Taiko:Tambores potentes.
Incluye música cortesana (Gagaku), teatral (Kabuki, Nō) y popular (Minyō), que son canciones de trabajo, festivales y niños. La música tradicional japonesa se conoce con el nombre de hōgaku, mientras que la palabra ongaku designa a la música en general.
Música tradicional japonesa
En el siglo XVI, los komuso, un grupo de monjes budistas Zen, desarrollaron una práctica de meditación sonora. A esta práctica de meditación individual, que consistía en meditar mientras soplaban ciertos sonidos en un Shakuhachi, una flauta japonesa que se sujeta verticalmente como una flauta dulce en lugar de como la tradicional flauta traversa– y la llamaron suizen. Los sonidos no eran improvisados y el objetivo de estos monjes Zen era llegar a la iluminación a través del sonido del shakuhachi. El shakuhachi no era considerado un instrumento musical, gakki, sino uno de práctica religiosa budista, hooki.b
El gagaku es un tipo de música clásica que ha sido ejecutada en la Corte Imperial desde el período Heian. Kagurauta, Azumaasobi y Yamatouta son repertorios relativamente autóctonos. Adicionalmente, el gagaku se divide en kangen, música instrumental y bugaku danza acompañada de gagaku.
Las honkyoku , piezas originales, se remontan al siglo XIX a. C.. Estas son piezas para solo de shakuhachi ejecutadas por los monjes de la secta mendicante Fuke de budismo Zen.
Estos monjes, llamados komusō, ejecutaban honkyoku para las limosnas e iluminación. La secta Fuke dejó de existir hacia finales del siglo XIX, pero actualmente continúa una tradición escrita y oral de numerosos honkyoku.
Los samurái a menudo escuchaban y tomaban parte en la ejecución de actividades musicales como parte de sus prácticas para enriquecer sus vidas y conocimiento.
El teatro musical se desarrolló en Japón desde épocas muy antiguas. El noh o nō, se generó a partir de varias tradiciones populares y hacia el siglo XIV se había convertido en un arte altamente refinado. Otra forma de teatro japonés es el teatro de títeres o marionetas, a menudo llamado bunraku . Este teatro de marionetas también posee raíces populares y se desarrolló especialmente durante Chonin en el período Edo, 1600-1868. Generalmente es acompañado por versos recitados, en varios estilos de jōruri acompañados de música shamisen.
Durante el período Edo, los actores, a partir de 1652 y sólo adultos varones, actuaban en el teatro kabuki, que era muy popular y colorido. El kabuki incluía todo tipo de representaciones, desde obras históricas hasta piezas musicales con números de danza; era a menudo acompañado por cantos en estilo nagauta y actuaciones shamisen.
La Era Meiji comenzó en 1868, marcando el fin del aislamiento de Japón y la introducción masiva de la música occidental, especialmente a través de bandas militares y educadores extranjeros, llevando a una fascinación por estilos europeos, pero manteniendo las raíces tonales japonesas en canciones populares y educativas.
La música occidental y la música japonesa están vinculadas, sobre todo al ámbito militar, religioso y educativo. Los japoneses asimilaron la cultura occidental y su música con una sorprendente rapidez. El panorama musical en Japón se vio influido por la inspiración occidental y se volvió gradualmente animado y prolífico.

Fumie Hihara tocando un koto de 13 cuerda
El Contexto Musical de la Era Meiji (1868-1912), fue que tras siglos de aislamiento, Japón se abrió al mundo y adoptó modelos occidentales en muchos aspectos, incluyendo la música, para modernizarse. La primera gran integración de la música occidental fue a través de las bandas militares, introducidas por modelos europeos holandeses, británicos.
Se fundaron academias militares donde se enseñaba música occidental, formando las primeras bandas de vientos y percusión. Bandas militares tocaban marchas, música patriótica y obras de compositores europeos Wagner, Chaikovski, en lugares públicos como el Rokumeikan.
Las canciones Populares (Meiji Shōka) mezclaban melodías tradicionales japonesas con armonías y estructuras occidentales, como la famosa «Kojo no Tsuki» de Taki Rentaro, 1901. Aunque hubo una occidentalización profunda, las piezas populares seguían resonando con los sonidos tonales nativos, creando una música distintiva de la época.
En resumen, la música japonesa moderna, con su fusión de lo oriental y lo occidental, nació con la Era Meiji en 1868 y se desarrolló rápidamente durante este periodo de transformación nacional.
Taiko

Ejecutante de Taiko.
El taiko es un tambor japonés que es utilizado en la ejecución de varios géneros de música, existen diversos modelos que se diferencian por su tamaño. Ha alcanzado gran popularidad en épocas recientes como el instrumento de percusión central de numerosos conjuntos musicales, el repertorio se basa en música folclórica del pasado. Dicha música taiko es tocada por conjuntos con grandes tambores llamados kumi-daiko. Sus orígenes son un tanto inciertos, aunque se lo puede rastrear hasta los siglos VI y VII, a partir de una figura de arcilla de un músico con tambor. Aunque después tuvo influencias china y coreana, el instrumento y su música permaneció unido a sus raíces auténticamente japonesas. Los tambores taiko durante este período fueron utilizados durante las batallas para intimidar al enemigo y pasar órdenes de comando. El taiko fue posteriormente adoptado para la ejecución de música religiosa budista y shintō. Antiguamente los ejecutantes de taiko eran hombres santos, que solo tocaban en ocasiones especiales y en pequeños grupos, aunque posteriormente también hombres seculares (muy rara vez mujeres) tocaron el taiko en festivales semireligiosos como bon dance.
Música folclórica, Min’yō, la era o concepto moderno de Min’yō o música folclórica, en Japón no tiene una fecha de inicio exacta, sino que se consolidó a finales del siglo XIX, alrededor de 1890, aunque las canciones folclóricas existian desde hace siglos y se transmitían oralmente. El término se popularizó como una forma de catalogar y unificar estas canciones populares de trabajo y vida cotidiana, clasificándolas como «canciones del pueblo».
Las canciones folclóricas existían mucho antes de que se acuñara el término Min’yō, siendo cantadas en el trabajo, fiestas y rituales. El concepto moderno de folclore llegó a Japón a través de Europa a finales del siglo XIX, ayudando a crear el neologismo Min’yō, canción del pueblo, alrededor de 1890. El campo de la música folclórica se consolidó a partir de la década de 1920, y el término minzoku geinō (artes escénicas folclóricas) surgió más tarde, alrededor de 1958, para una categoría más amplia.
Existen miles de estas canciones, con ritmos y estilos únicos en cada región, y se acompañaban de instrumentos como el shamisen y percusiones.
Las canciones folclóricas japonesas, min’yō, pueden ser clasificadas de diversas formas, en general se distinguen cuatro categorías principales: canciones sobre el trabajo, cantos religiosos, tales como sato kagura, un tipo de música sintoista, canciones para acontecimientos tales como casamientos, funerales y festivales, y canciones para niños.
Los cantantes se suelen acompañar con el laúd de tres cuerdas llamado shamisen, tambores taiko, y una flauta de bambú llamada shakuhachi. Otros instrumentos que a veces se utilizan son una flauta traversa conocida por el nombre de shinobue, una campana llamada kane, un tambor pequeño llamado tsuzumi, y una cítara de 13 cuerdas llamada koto.


