El arte rupestre prehistórico en España

Representación de bisonte en las Cuevas de Altamirntabria © Museo Altamira

En España hay más de 100 sitios con grabados y pinturas rupestres de gran valor que forman parte de la ruta cultural Caminos de Arte Rupestre Prehistórico del Consejo de Europa. Son representaciones que, hace miles de años, nuestros antepasados dibujaron en rocas al aire libre y en cuevas como la de Altamira. Es un descubrimiento de las primeras obras de arte de la humanidad, con ejemplos que abarcan desde el Paleolítico hasta la Edad del Bronce. 

Destacan las pinturas de la Cueva de Altamira y el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, existen rutas culturales que permiten explorar estos sitios, como los Caminos del Arte Rupestre Prehistórico. Las manifestaciones principales son:

  • Arte Rupestre Paleolítico, principalmente en la región cantábrica, destacando las cuevas de Altamira y otras con pinturas de animales como bisontes, caballos y ciervos. 
  • Arte Rupestre Levantino, de carácter más naturalista, se ubica principalmente en la costa mediterránea y algunas zonas del interior. 
  • Arte Rupestre Esquemático, se encuentra en gran parte del territorio peninsular, caracterizado por representaciones más abstractas. 

Como lugares destacados se encuentran:

  • Cueva de Altamira: Conocida como la «Capilla Sixtina» del arte rupestre, alberga pinturas y grabados del Paleolítico Superior. 
  • Cueva de Tito Bustillo: En Asturias, con arte paleolítico similar al de Altamira. 
  • Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península   Ibérica: Incluye numerosos abrigos rocosos con pinturas rupestres en diversas provincias. 
  • Petroglifos de Galicia: Representaciones grabadas en piedra, especialmente en la zona de Galicia. 
  • Extremadura: Cuenta con numerosas muestras de arte rupestre, incluyendo la Cueva de Maltravieso y los abrigos de Monfragüe. 

Es un recurso cultural a nivel nacional y europeo. Permite conocer la vida y creencias de los pueblos prehistóricos, además de su evolución artística. Existen rutas y centros de interpretación que facilitan la visita y el conocimiento de estos yacimientos. 

Más de dos millones de personas visitan cada año estos enclaves de arte rupestre. En ellos se pueden ver las figuras y representaciones simbólicas que suponen la primera expresión cultural y social importante de la humanidad. Son dibujos y formas artísticas de tipo naturalista pero también esquemáticas o abstractas, que reflejan las creencias, inquietudes y el día a día de los pobladores prehistóricos. 

Existen cuatro grandes zonas rupestres incluidas en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO: la Cueva de Altamira y el Arte Rupestre Paleolítico del norte de España, el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, el sitio de Arte Rupestre Prehistórico de Siega Verde y el Paisaje Cultural del Risco Caído y montañas sagradas de Gran Canaria

Rutas rupestres en España

A través de los recorridos que se han diseñado es posible descubrir el primer arte de la humanidad repartido por casi toda España. Muchos son sitios pequeños, como cuevas, abrigos rocosos o rocas al aire libre, aunque también se pueden visitar grandes museos, parques arqueológicos e infraestructuras que reproducen de manera excelente los espacios rupestres sin poner en riesgo la conservación de los sitios originales. La ruta de los Caminos de Arte Rupestre Prehistórico es un viaje espectacular a nuestros orígenes artísticos.

El índalo, figura de arte rupestre, originaria del Neolítico tardío se localizó en el municipio almeriense de Vélez-Blanco, en el Abrigo de Las Colmenas, aunque se suele atribuir su procedencia a la cercana Cueva de los Letreros. Representa una figura humana que mantiene los brazos extendidos y de cuyas manos surge un arco que pasa por encima de su cabeza. Su significado aún no está claro, aunque algunas teorías apuntan a que puede ser la representación de una divinidad.

En la cueva de Altamira, conocida como la ‘Capilla Sixtina’ del arte rupestre, sus pinturas representan, según la UNESCO, el apogeo del arte rupestre paleolítico que se desarrolló en toda Europa, conservándose uno de los ciclos pictóricos y artísticos más importantes de la prehistoria.

En ella se pueden ver representados animales como bisontes, caballos o ciervos, así como figuras de manos y misteriosos signos.

Ubicada junto a la villa cántabra de Santillana del Mar, la cueva estuvo habitada desde el 35.000 hasta el 13.000 a.C. Posteriormente, un desprendimiento bloqueó la entrada principal, lo que selló su interior hasta el año 1868 cuando fueron descubiertas de nuevo.

Durante años fue visitada por numerosos visitantes, lo que afectó a las pinturas, hasta que en el año 2002 se cerró definitivamente. En la actualidad únicamente un pequeño grupo de 5 personas puede acceder semanalmente a su interior.

La Cueva de Tito Bustillo, en Ribadesella, en Asturias, conserva pinturas con formas de animales y representaciones antropomorfas. El conjunto de pinturas de gran diversidad, convierten a esta cueva en uno de los mejores ejemplos de arte rupestre paleolítico y uno de los yacimientos más importantes de la Cornisa Cantábrica. rincones de España

En actualidad un pequeño grupo de 15 personas puede acceder a su interior y para poder hacerlo es necesario contar con reserva previa.

La Cueva de Santimamiñe, en Bizcaya contiene restos de asentamientos humanos con más de 14.000 años de antigüedad. En ella se pueden observar más de 50 pinturas rupestres en las que aparecen bisontes, caballos, osos o ciervos que datan del período Magdaleniense del Paleolítico Superior.

En la actualidad se encuentra cerrada al público, aunque es posible realizar un recorrido virtual en 3D en el Centro de Interpretación ubicado junto a la cueva.

La Roca de los Moros

Contiene pinturas están situadas en la localidad de El Cogul, en la provincia de Lleida. Fueron unas de las primeras pinturas descubiertas del llamado arte rupestre levantino. Constan de 45 figuras humanas y de animales dibujadas en tonos negros y rojos.

Entre las pinturas que más destacan, se encuentra la de la llamada ‘Danza fálica’, en la que un grupo de nueve mujeres se encuentran alrededor de un hombre desnudo.

Cuevas de la Araña

El conjunto del arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica es un bien cultural perteneciente al Patrimonio de la Humanidad, según la Unesco en el año 1998. Se trata de un conjunto de yacimientos de arte rupestre en la mitad oriental de España, que destaca por el elevado número de lugares que presentan este tipo de arte, la mayor concentración de Europa.

Su denominación alude a la cuenca del mar Mediterráneo, mientras que la mayoría de yacimientos están situados próximos al mar en la Comunidad Valenciana y Cataluña, muchos de ellos en el interior, en comunidades como Aragón y Castilla-La Mancha.

El final de este arte fue más o menos contemporáneo con el arte neolítico esquemático, estando situado cronológicamente entre más o menos el 10.000 a. C. hasta la aparición de los primeros objetos de cobre Calcolítico, en torno al 4500 a. C.

Se descubrió por primera vez en Teruel en 1903, definiéndolo como un arte paleolítico regional. Luego se consideró que sería un arte paralelo a las pinturas de grupos paleolíticos encontradas dentro de cuevas. En ese caso sería llevado a cabo por un supuesto grupo capsiense proveniente del norte de África, situándose su apogeo en la época neolítica. Aceptada su edad pospaleolítica se realizó en la década de 1960 un nuevo esquema cronológico, dividiendo el arte en cuatro etapas: naturalista, estilizada estática, estilizada dinámica y una última fase de transición al esquematismo.

Persona recolectando miel. Pintura de las Cuevas de la Araña.

El arte levantino se expresa en pinturas, mostrando temas de la vida cotidiana con figuras representadas de forma estilizada, sin jerarquías. Se ve el intento del pintor de colocar los elementos de su pintura en el espacio. Un ejemplo claro de este arte es «Los danzantes de Cogul» en el que puede verse cómo se representa el movimiento.

La figura humana, que es escasa en el arte paleolítico adquiere en el arte levantino una gran importancia. De esta forma se puede ver con cierta frecuencia que es el tema principal, y cuando aparece en la misma escena que los animales se ve claramente que es la figura humana. Existen escenas de personas ejecutando labores comunes de ese periodo como son: la caza, las danzasluchas, ejecutando tareas agrícolas, de domesticación de animales, de recolección de miel, etc.

En la representación del cuerpo humano existen dibujos de cabezas con características, las piriformes, las semiesféricas y ovoides. Se representan desnudos por lo menos del tórax y algunas veces con una especie de pantalones. En algunas ocasiones se suele ver el sexo y hay representaciones fálicas.

Los instrumentos representados en las ilustraciones suelen ser flechas, palos, carcajes y bolsas. Estos objetos aparecen siempre asociados a la figura humana. La vegetación es muy poco tratada en el arte levantino.

Suele ser protagonista la naturaleza y sobre todo la fauna que es objeto de representación, se puede averiguar de algunas pinturas cómo existe una correspondencia con algunas de las especies actuales, como  cérvidos,                     cápridosbóvidos que bien aparecen solos o agrupados en manadas.

El conjunto del arte rupestre del arco mediterráneo abarca yacimientos desde los Pirineos hasta la provincia de Granada, en territorio de las comunidades autónomas de CataluñaAragónCastilla-La Mancha, la Comunidad ValencianaMurcia y Andalucía.

Una de las poblaciones donde las pinturas rupestres se encuentran en mejor estado es en Ulldecona, provincia de Tarragona. Se encuentra el conjunto más grande de pinturas rupestres de toda Cataluña.

Se suele encontrar en abrigos rocosos  y no en cuevas de escasa profundidad en los que la luz del sol puede llegar a penetrar sin dificultad. No existe una preferencia clara sobre el lugar donde se representa, puede ser en la parte media o alta de cualquiera de los abrigos. Por su situación en general estos yacimientos tienen una mala conservación

Ciervo rupestre del abrigo de Chimiachas, Huesca.  

En 1998, la Unesco reconoció como Patrimonio de la Humanidad un amplio conjunto de yacimientos repartidos por la mitad oriental de la península. Aunque la mayoría de ellos se encuentran cerca del mar, en Cataluña y la Comunidad Valenciana, también abundan más al interior.

Las figuras conservadas fueron pintadas hace entre 7000 y 10 000 años, época en la que las comunidades de cazadores-recolectores empezaban a transformarse en sociedades agrícolas. La inaudita concentración de arte rupestre, así como su estilo singular, son lo más llamativo del conjunto.

Conjunto rupestre de las cuevas de El Cogul, Lleida.

El descubrimiento del arte levantino, a comienzos del siglo XX, supuso una auténtica revelación para la arqueología europea. Por primera vez se reconocía un arte postpaleolítico característico del arco mediterráneo, con escenas dinámicas que mostraban personas en movimiento, animales, cacerías y danzas rituales.

Estas representaciones fueron trazadas con pigmentos naturales y sorprendentes recursos narrativos, y ofrecen una ventana directa al pensamiento simbólico y a la vida de las primeras sociedades prehistóricas del Levante ibérico, una fusión de lo sagrado, lo social y lo artístico.

Declaradas patrimonio de la humanidad, en las rocas del este peninsular floreció hace milenios un arte rupestre único. Su mensaje, envuelto en el misterio, es patrimonio de la humanidad.

La mitad oriental de España está salpicada de cuevas y abrigos en la roca donde solo el viento, cuando sopla, rompe el silencio. allí se esconden las huellas más antiguas de quienes habitaron estas tierras hace miles de años. Cada pared de piedra dejó una historia de caza, de ritos y de vida cotidiana, un paisaje donde el visitante actual se adentra en un lugar natural y humano al mismo tiempo, y encuentra los ecos más lejanos de la memoria colectiva. estos parajes son una puerta al origen mismo de la creatividad y el pensamiento. El arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica, es un legado que atraviesa milenios, un lenguaje ancestral

Hoy, este conjunto de enclaves se puede recorrer a través de rutas señalizadas que atraviesan paisajes de gran belleza natural. En lugares como la Valltorta (Castellón), El Cogul (Lleida), La Sarga (Alicante) o los barrancos de Albarracín (Teruel), cualquiera puede acercarse a los abrigos donde las figuras aún parecen moverse bajo la luz cambiante del día.

 

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