Música medieval

La música medieval

La música medieval comprende toda la música europea compuesta hasta el siglo XV, comienzo del Renacimiento. Estaba principalmente vinculada a la Iglesia y a los monasterios, y en alguna medida a la música profana en los círculos aristocráticos. Durante esa época hubo muy poca música que fuera manuscrita y solo refleja marginalmente la música popular de aquella era.

En los primeros tiempos, la música de los cristianos de la que va a ser heredera la medieval, se basó en repertorios ya existentes: el modo hebreo de cantar en el culto y la música grecorromana, que fueron determinantes para conocer el canto en esa época, junto con los conceptos de la música expresados por Platón.

Desde sus momentos iniciales, la liturgia cristiana y su música, estuvieron marcadas por la influencia judía, el canto en las sinagogas, y la influencia griega y romana.

El monopolio de la cultura que fomentó y tenía la Iglesia, explica que las fuentes musicales escritas que nos han llegado, sean casi inexistentes durante los primeros siglos, y exclusivamente religiosas hasta finales del siglo XI.

En esos tiempos la música era hecha para la alabanza divina y para la supremacía cultural de la Iglesia, que junto con un nivel de alfabetización muy bajo, produjeron que no hubiera manuscritos. La caída de los carolingios en 987 coincide con el alba de una nueva cultura, y el nacimiento de la música “culta” occidental.

La música de la Edad Media será redescubierta y estudiada a fondo a partir de mediados del siglo XIX. El descubrimiento de un manuscrito que se creía perdido y su adaptación a los instrumentos musicales con los que contamos hoy en día nos enseñan cómo era la música medieval.

Las partituras eran una serie de neumas, unos símbolos que representaban la música cuando la memoria de los músicos jugaba un papel muy importante, ya que muchas obras no se guardaban por escrito. Además, al intentar adaptar las obras medievales a la actualidad se encuentra con que se desconoce el tono de las notas, no se sabe si las neumas son agudas o graves.

La historiografía musical medieval clasifica la música medieval en tres grandes repertorios:

  • La monodia religiosa, era básicamente el canto gregoriano y constituye el repertorio medieval musical más antiguo y extenso. Se conserva bastante, pues era de origen religioso, e incluye la gran mayoría de música litúrgica cristiana. Es música estrictamente vocal, de ritmo libre, texto latino, y escrita a una sola voz.
  • La música profana o música de trovadores. Era de escritura también monódica y vocal, y fue creada en ambientes aristocráticos, y también para su disfrute, y con textos en lengua vernácula. Sus autores son llamados trovadores, su temática suele ser amorosa y era interpretada con acompañamiento instrumental y compás definido.
  • La polifonía es música escrita a varias voces y que surge por evolución de las anteriores durante la Baja Edad Media, primero en el ámbito religioso y posteriormente en el profano.
Música profana
Música profana

 

Música profana
Música profana

 

Los trovadores y los juglares

Los trovadores eran aristócratas que componían canciones y en ocasiones cantaban sus propias obras. De la interpretación y acompañamiento de estas se encargaban generalmente los juglares, músicos profesionales de extracción popular. La tradición de los trovadores nació en Provenza y suroeste de Francia, cuyo centro cultural era San Marcial de Limoges.

Los textos de las canciones de los trovadores son muy variadas: gestas heroicas, amorosas, de carácter político, moral, satírico, piadosas, cantos fúnebres… Musicalmente, las formas son también de gran diversidad, destacándose el rondeau, con una peculiar alternancia de coplas y estribillo, el virelai, en que el estribillo no interrumpe el desarrollo de las estrofas y la ballade, estribillo alternante cada tres estrofas.

El estilo trovadoresco alcanza su apogeo en la segunda mitad del siglo XII. Los trovadores se muestran muy audaces en la invención de sus melodías, definitivamente apartadas ya de sus originales modelos litúrgicos. Utilizan textos en verso romance, la rítmica de sus obras ya no se basa en la cantidad métrica de cada sílaba, lo que hace desarrollar ciertas fórmulas rítmicas, entre notas largas y breves, que tendrán gran repercusión en la música polifónica.

Músicos
Músicos

Los juglares en cambio eran andariegos ambulantes que recorrían las villas y aldeas de la Europa medieval y su profesión consistía en amenizar la vida de las gentes de la época a cambio de dinero, comida y otros bienes. No solo se centraban en la música, sino que entretenían al público ejerciendo de saltimbanquis, contorsionistas, lanzadores de cuchillos, equilibristas, domadores, además de llevar en numerosas ocasiones exóticos animales para sus espectáculos, como monos.

En su actividad musical, lo normal era que se limitaran a ser los intérpretes del canto y tocar instrumentos, pero no eran compositores, como sí fueron los trovadores. Frecuentemente sus canciones abordarían temas obscenos y el baile de las danzarinas que utilizaban en sus obras, sería deliberadamente voluptuoso.

Lamentablemente la música medieval profana y popular, la que divertía y disfrutaba el pueblo, prácticamente se ha perdido, pues nunca se perpetuó por escrito. En la Edad Media era habitual el canto y el baile entre la población y en muchos casos como herencia del mundo pagano, por lo que fuentes eclesiásticas lo condenaban o criticaban, y tanta insistencia en el ataque a estas prácticas manifiesta la frecuencia con la que se producían.

Trovadores
Trovadores

Las Cantigas de Alfonso X El Sabio” son 432 melodías no compuestas en su totalidad por el propio rey. Recogen diversas tendencias musicales de la época como melodías gregorianas aplicadas a textos en lengua vulgar, melodías de motetes polifónicos en latín o francés, tonadas de canciones épicas y cantares de gesta basadas en música castellana, gallega, portuguesa, judía y árabe.

Los juglares no son los únicos transmisores de la música popular no litúrgica. A veces eran clérigos errantes, personas de cierto nivel cultural que habían abandonado la vida religiosa y vagabundeaban de un lado a otro intentando sacar partido de su superioridad cultural. Cantaban y recitaban en latín y en lengua vulgar, la poesía más refinada junto con canciones al vino, a las mujeres, y contra los eclesiásticos, según podemos ver en algunos códices que contienen sus obras, como los de Ripoll o de Carmina Burana.

Juglares representados en las Cantigas de Alfonso X el Sabio
Juglares representados en las Cantigas de Alfonso X el Sabio

 

Nacimiento de la Polifonía

Desde el siglo IX a los comienzos del XII, nace la polifonía o conjunto de sonidos en que cada quien expresa su idea musical, pero formando con los demás un todo armónico que comienza a tener importancia en el siglo IX.

Los primeros inventos polifónicos son el Órganum y el Discantus. El Órganum consistía en añadir a una melodía gregoriana llamada Cantus Firmus, una segunda voz a distancia de cuarta o quinta, llamada Voz Organalis, y el Discantus eran dos voces que seguían movimientos contrarios.

  • Ars Antiqua. Comprende los siglos XII a XIII, nace un nuevo sistema polifónico que llamamos Conductus, la melodía principal no es gregoriana, sino inventada por el compositor y tenía un ritmo más o menos procesional. La gran invención de esta escuela es el Motete, con dos o tres voces, con la característica de que las voces cantan cada una letra diferente y con un ritmo también diferente, por lo que resulta una música muy vivaz y contrastada.
  • Ars Nova. La polifonía se perfecciona con el Ars Nova, período que se extiende desde comienzos del siglo XIV al Renacimiento. Es la expresión perfecta del hombre gótico, el efecto puramente sonoro y la evolución y enriquecimiento de los ritmos y las armonías. El Ars Nova permite fijar las notas y admite acordes.

 

A partir del siglo IX va a recogerse en los manuscritos un nuevo procedimiento de composición, la polifonía. Mientras que la monodia continuará practicándose aún durante siglos y con excelentes resultados artísticos, la polifonía emprenderá un desarrollo acelerado en que los hallazgos se van sucediendo unos a otros, perfeccionándose a cada generación de músicos.

Se llamaba ars antiqua a la forma de hacer música de los siglos XII-XIII, en la que se partía de los primeros ensayos polifónicos y se enriquecían hasta sentar las bases de la polifonía en su etapa de plenitud.

La melodía litúrgica pronto pierde importancia con respecto a la melodía añadida que ahora ocupa el lugar más agudo. Finalmente, la vox principalis deja de ser de origen litúrgico, admitiéndose la invención libre.

El ars nova, nació como contraposición al estilo anterior, ars antiqua. Los ritmos, temas y las melodías se vuelven más variados. La música iba adquiriendo cada vez más complejidad en los ritmos y en las voces obligando a replantear y modificar con frecuencia las normas de su elaboración.

Francia siguió siendo durante el siglo XIV, igual que en la anterior época, el foco de mayor interés musical. Desde allí su influencia se irradia a Inglaterra, España y Alemania. En Italia, por el contrario, se practica una música menos contrapuntística en la que predomina más el carácter melódico en un género propio.

Trecento italiano

El término ars nova tiene un origen francés, no obstante, es aplicado a toda la música del siglo XIV, especialmente para incluir la música secular en Italia. Por eso, este período es en ocasiones conocido como Trecento.

Ilustración del Codex Squarcialupi, mostrando a Francesco Landini tocando un órgano portátil
Ilustración del Codex Squarcialupi, mostrando a Francesco Landini tocando un órgano portátil.

En esta época la ejecución de música profana italiana, con una voz alta soportada por una o dos voces que son más regulares y de movimientos lentos permanece en los géneros seculares tan populares en los siglos XV y XVI, y tuvo una importante influencia en el desarrollo de los tríos que revolucionó la música del siglo XVII.

Existieron tres formas principales para las obras seculares en el Trecento:

  • El madrigal es una de estas formas (que no es la misma que aparece 150 a 250 años después), pero con una forma como de verso/refrán. La stanza de tres líneas, cada una con diferentes palabras, alternadas con un ritornello de dos líneas, con el mismo texto en cada aparición.
  • La caccia o ‘caza’, es otra de estas formas, que fue escrita para dos voces en un canon al unísono. El nombre de este género procede de la cacería y actividades al aire libre.
  • La ballata fue la tercera forma principal, la cual fue un equivalente grosso modo al virelai francés.

 

Entre los manuscritos italianos que sobreviven de esa época, se incluyen el Codex Squarcialupi y el Codex Rossi.

Manierismo y Ars subtilior

La teoría musical griega, heredada por Roma, fue el punto de partida de la especulación musical medieval a través de los últimos escritores vinculados al antiguo mundo clásico. Boecio (480-524) y Casiodoro (477-570) fueron, con los traductores árabes, quienes introdujeron la teoría musical griega en nuestra Edad Media.

Boecio elaboró el tratado de armonía titulado “De institutione música”. Este texto tiene una gran trascendencia como fuente de conocimiento de las doctrinas griegas acerca de la armonía y por el influjo que ejerció sobre el pensamiento medieval. Dividía la música en tres géneros distintos: música mundana, humana e instrumental. Esta división para Boecio no tiene un carácter religioso, sino que se apoya en la desvalorización del trabajo manual y de lo que depende de los sentidos.

  • La música humana refleja a través de la unión armoniosa de las diferentes partes del alma, la unión de alma con el cuerpo. Esta música se comprende a través de un acto de la introspección. Todo aquel que se sumerge en sí mismo la entiende, ya que es una armonía psicofísica.
  • La música instrumental, según Boecio, el hecho manual de producir sonidos a través de los instrumentos, no tiene valor alguno. La actividad manual ocupa el lugar opuesto de la actividad puramente intelectual, pero no rechaza los sentidos, los considera necesarios, ya que a través de ellos podemos hacer juicios.

 

La escritura musical era alfabética en época griega y romana. Pero en la Edad Media se abandonó este tipo de notación por otra llamada neumática, que aparece en el siglo IX. Los neumas son unos signos valorados sobre cada sílaba de las palabras que conforman el canto. No expresan con exactitud ni la duración ni la altura precisas de cada sonido, sino que intentaban dibujar la marcha de la melodía sirviendo tan solo como recordatorio de las diferentes melodías ya conocidas por quienes leían esa música, pues no en vano los cantores dedicaban doce años de su vida a aprender los repertorios.

Los teóricos comprendían lo enunciado por los anteriores teóricos y perfeccionan un sistema de escritura que consiste en dar a cada nota un valor fijo en relación con las demás, de manera que al superponerse las voces podamos fijar con precisión la duración de cada nota y hacer coincidir las notas con las demás voces. Esto es lo que se llama notación mensural, o sea, con indicación estricta de la duración de las notas según el dibujo de la figura.

Música vocal

En la notación medieval antigua, el ritmo no puede ser especificado, si bien la notación neumática puede dar claras ideas de fraseos, y otras notaciones posteriores indican el uso de modos rítmicos. La simplicidad del canto, con la voz al unísono y la declamación natural es muy común. La notación de la polifonía se va desarrollando, y su asunción significa que las primeras prácticas formales se inician en ese periodo.

La armonía, con intervalos consonantes de quintas justas y octavas, comienza a escribirse. La notación rítmica permite complejas interacciones entre múltiples líneas vocales de un modo repetible. El uso de múltiples textos y la notación del acompañamiento instrumental se desarrollan al fin de esta era.

  • El motete (que significa palabras) es una forma polifónica que comienza siendo litúrgica y cambia a profana. Desde el ars nova, la introducción de tenores que no procedían directamente del repertorio litúrgico, sino que cantaban canciones populares, significó la conversión del motete en una de las más importantes formas de la música profana, aunque muchos grandes músicos siguieron cultivándolo con sentido religioso. La libertad y el estímulo de invención que supone la práctica del motete es uno de los más fecundos hallazgos de toda la historia de la música.
  • El madrigal italiano empieza siendo un tipo de motete en que se concede especial atención a la melodía de la voz superior.

 

Música instrumental

La danza, muy apreciada tanto en los refinados ambientes como en celebraciones populares, fue un factor importante en el proceso consistente en fijar ciertas melodías según esquemas rítmicos.

La música de este período, aunque escrita para voces, podía tocarse también con acompañamiento instrumental, y no solo la música profana, sino también buena parte de las composiciones religiosas.

La música de danza exigía participación instrumental y por otra parte son numerosos los testimonios, tanto iconográficos como literarios, que nos dan noticias de la presencia instrumental en la música de la época. De los primeros tenemos muestras muy abundantes en la arquitectura, como los pórticos de iglesias y catedrales tanto en el románico como en el gótico, que están rodeados de músicos con sus correspondientes instrumentos. Entre ellos destaca el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela.

Canto mozárabe

Hasta su supresión a finales del siglo XI, el canto mozárabe supuso una de las manifestaciones culturales más apasionantes de la música medieval. Hunde sus raíces en los primeros tiempos de la cristianización y a su vez en la liturgia judaica.

Lamentablemente no es posible su transcripción por su notación neumática que no expresa la altura exacta de los sonidos.

Del repertorio musical hispano visigodo o mozárabe se conservan 45 códices, escritos fundamentalmente entre los siglos X y XI. Tiene importancia especial el famoso Antifonario de la catedral de León.

 




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